Capítulo 28
El
Amor Nunca Falla
Por Jason y Angelene Rowe
Jason y Angelene Rowe viven en Oregon con su hijo autista, RJ, (nacido
en 1993) y con sus hermanos menores, Christian y Colby. Ellos escribieron esta
historia en Enero del 2003.
Dedicatoria: Dedicamos esta historia a nuestro amado hijo, nuestro “Oso
R.J.”. Tu continuas ensanchando nuestros corazones y mentes a medida que
continuamos aprendiendo acerca de tí. Tu eres nuestra inspiración, así como
para todos los que te conocen, y una increíble bendición de Dios. Siempre
recuerda que Dios nunca nos dá más de lo que no podemos soportar. El te ha
hecho un gran llamado y otorgado la fuerza necesaria para salir adelante. Tu
eres realmente sorprendente para nosotros, y nos has enseñado tanto acerca de
la fortaleza y resistencia del espíritu humano. Rezamos que siempre sigas a tu
corazón, ya que está ahí para que encuentres fortaleza y paz para continuar tu
camino. “Buen trabajo. Paz. ¡Te amamos!”.
Nos casamos a la edad de 18 y 19 años; justamente un año
después, nos estábamos preparando para recibir a nuestro primer hijo a este
mundo . . . los probabilidades estuvieron en nuestra contra. Pareciese ahora que nuestro hijo, Ryan Jason
Rowe II, estaba destinado a enfrentar tales probabilidades también.
Mi embarazo y nacimiento de RJ no tuvieron
complicaciones, aún horas después de haber nacido en Octubre 30 de 1993, RJ
enfrentó su primer reto. Sus pequeños pulmones, peleando en contra de fluido
amniótico, fueron succionados en tres ocasiones durante su primer día de vida.
RJ sufrió de cólicos durante sus primeros cuatro meses, y de reflujo también.
Esto ocasionó constantes vómitos con proyectiles durante su primer año de vida.
Poco tiempo después de que los cólicos desistieran, nuestra siguiente batalla
inició, con lo que parecían infecciones interminables de ambos oídos atacando
su salud, y además de salpullido debido a los pañales. A la par de estas
prolongadas infecciones de oídos estuvieron prolongadas exposiciones a los
antibióticos, contribuyendo a debilitar su sistema inmunológico tan
comprometido.
A pesar de estos retos, RJ era capaz de iluminar una
habitación con su sonrisa. A pesar de no estar sano por completo, RJ era un
feliz niño típicamente desarrollándose. Sus ojos estaban llenos de vida y
nuestro hogar lleno de risas. El logró todas las expectativas del desarrollo a
tiempo o antes de tiempo, y tenía buen contacto visual con las personas a su
alrededor. RJ no mostró evidencias o síntomas de autismo durante los primeros 18
meses de su vida.
Para el tiempo que RJ tuvo seis meses de edad el había
recibido doce vacunas, y en cada una de las vacunas aplicadas a nuestro hijo
existió un conservador llamado thimerosal, un compuesto de mercurio. El
mercurio es una conocida susbstancia tóxica que puede causar problemas del
comportamiento, desordenes de aprendizaje, y muchas otras condiciones médicas.
El libro del Dr. Stephanie Cave, What
Your Doctor May Not Tell You About Children´s Vaccinations,1 ha
sido una gran fuente, educándonos en los problemas de seguridad alrededor de
las vacunas, y los planes recomendados de vacunación.
En los primeros seis meses de RJ, se le inyectaron
aproximadamente 200 mcg de mercurio. Creemos que este mercurio fue el detonante
responsable de llevarse a nuestro hijo al mundo que ahora conocemos como
autismo. Poco después de las vacunas de los 18 meses, RJ pareció desaparecer
enfrente de nuestros ojos. Sus primeras palabras se detuvieron abruptamente, y
no hacía nada para comunicarse a excepción de señalar y gruñir. El dejó de
interactuar, sonreir, y reirse al mismo tiempo. El empezó a golpear su cabeza
con la pared de su habitación, empezó a emberrincharse, y a observar a la nada,
en lugar de jugar. Cuando tenía pantalones sucios, el se quitaba el pañal y
embarraba sus heces en todos sus juguetes y paredes de su habitación. No
podíamos conectarnos con él de la forma que lo hacíamos antes y no podíamos
comprender su repentino cambio de comportamiento. Nos preguntábamos, ¿Dónde
está nuestro niño dentro de este pequeño?
Fuimos con su pediatra en varias ocasiones debido a sus
infecciones del oído y problemas del comportamiento y siempre tuvimos la misma
respuesta: “Más antibióticos, pero vamos a utilizar algo un poco más fuerte en
esta ocasión”, y, “No se preocupe por su comportamiento, el simplemente no se
siente bien”, que “es solamente una etapa – el crecerá y la superará”, y que
“es su imaginación – su hijo está bien”.
Recibimos
segunda y tercera opiniones, pero los doctores siempre nos dijeron las mismas
cosas. Pensamos que eramos nosotros los del problema ya que estos doctores
dijeron que RJ se estaba desarrollando normalmente. Aun así no me podía quitar
el instinto maternal regalado por Dios, de que ellos estaban equivocados y yo
estaba en lo correcto. Todo lo que sabía era que nadie estaba ayudando a
nuestro hijo, no importa lo que dijeran o de cuantas citas hicimos. La única
conclusión que podía considerar era que había hecho algo, en algún lugar del
límite, para convertir a mi hijo así. ¿Pero qué? Escudriñé mi embarazo, su
nacimiento, y mis cuidados de madre como un millón de veces en mi cabeza.
Buscaba estas respuestas diariamente.
Finalmente, encontré un pediatra el
cual me escuchó (a pesar de que ella pensaba en algunas de las mismas cosas que
pensaban otros doctores). Su respuesta a nuestra lista de preguntas fué,
“Averigüemos de un especialista y de ahí empezamos”. Ella nos refirió a un
centro de lenguaje y audición para realizarle una prueba auditiva a RJ. El
doctor nos dijo que durante los dos primeros años de su vida, RJ estuvo oyendo
como si estuviera debajo del agua. La forma que había aprendido a procesar los
sonidos era por lo tanto incorrecta, y era un obstáculo para aprender el
lenguaje correctamente. El se sometió a una cirugía de para instalarle tubos de
drenado en ambos oídos y removerle sus adenoides. Esta simple cirugía nos dió
increíbles resultados. El no ha tenido ninguna infección de los oídos y sus
recurrentes resfriados desaparecieron.
Siempre estaremos sorprendidos
acerca de los diferentes doctores que tuvimos que visitar hasta que uno de
ellos reconoció este problema. En ocasiones nos hemos preguntado lo que pudiera
ser su lenguaje en la actualidad, si esta opción se nos hubiera sido presentada
un año atrás.
A pesar de que observamos dramáticos
cambios en su salud y un renacimiento de sus escasas primeras palabras, su
comportamiento era impredecible y alarmantemente diferente al de cualquier otro
niño que conocíamos. Intentamos tan decididamente ayudarlo, pero la verdad era que
no podía ni siquiera entrenarlo en el baño. ¿Quién nos iba a ayudar con esto?
(Con la ayuda de un maravilloso vecino y mi madre, finalmente logramos que RJ
se entrenara por completo a la edad de cuatro años y medio).
Nuestro doctor estuvo de acuerdo en referirnos
con un doctor del comportamiento cuando RJ no progresaba para el tiempo que
tenía cuatro años de edad. El Dr. David Willis del Emanuel Hospital en
Pórtland, Oregon, finalmente nos dió un diagnóstico: profundo desorden del
desarrollo, autismo de alto funcionamiento.
RJ
fue entonces evaluado en varias pruebas: MRIs, pruebas de cognición y
adaptación, y una prueba de sangre del síndrome frágil X (el cual resultó
negativo). Entonces escuchamos la oración más aterradora de nuestras vidas, que
no existe una cura para el autismo y que no había mucho que podíamos hacer para
ayudar a nuestro hijo. Se nos fue dicho que podíamos amarlo y enseñarle a ser
lo mejor que pudiera ser, a pesar de que probablemente no pudiéramos ver mucha
mejoría. Estábamos urgidos en ponerlo en
educación especial lo más pronto posible. Así que pusimos a RJ en un jardín de
niños de educación especial, terapia del lenguaje, y terapia ocupacional poco
después. Su lenguaje, sin embargo, no estuvo progresando.
Cunado la comunicación de RJ
finalmente empezó a mejorar, su único lenguaje fue una mezcla de ecolalia y
tonterías que no podíamos entender. El solamente deseaba repetir partes de lo
que otros le decían en lugar de contestar con un simple “sí” o “no” a la
pregunta. La mayor parte del lenguaje de RJ fue aprendido al observar películas
Disney. El utilizaba frases y palabras que eran usualmente fuera de contexto,
pero era comunicación y no habíamos tenido eso anteriormente. Celebramos cada
éxito que RJ tenía, y RJ aprendió a prosperar con este tipo de alabanza.
También encontramos que cualquier retroalimentación negativa o respuesta tal
como un simple “No”, creaba una respuesta negativa de él que parecía durar por
siempre.
Entonces nos enfrentamos a los retos
sociales. Salir en públco era siempre un acontecimiento estresante, debido que
no sabíamos lo que RJ iba hacer o decir a la gente, y usualmente terminaba en
frustración o vergüenza. Hubo
incontables ocasiones en las que podíamos entrar a una tienda y RJ corría
alejándose de mí. Frecuentemente él era encontrado gruñendo en la cara de alguien como un león (“El Rey León” de
Disney). Hubo inclusive una ocasión en la que el corrió por debajo de la falda
de una dama anciana para esconderse de mí. Las líneas eran las peores debido a
que gritaba y hacía berrinches, arrojando artículos fuera del carrito hacia la
gente, y gritaba ¡No! y ¡Váyanse! a medida que él aplastaba en el aire entre el
mismo y la persona detrás de nosotros en la línea. Explicaba las acciones y
extraños comportamientos de mi hijo a los demás, pero raramente les importaba.
Las cosas que la gente pudieran decir eran muy dolorosas. En numerosas
ocasiones, escuchaba cosas como “¿Qué tipo de madre es usted?” o, “!Qué niñote!
Mi niño nunca . . . “ o, “¿No le aplica
disciplina?” Esta era mi favorita, “No deberían permitirle a algunas personas
tener hijos”.
Completos extraños harían estas
aseveraciones como si yo no estuviera ahí. ¿realmente pensaban ellos que
pudieran hacerlo mejor de lo que lo hacía como madre de un niño con necesidades
especiales? Aún cuando no dijeran palabra alguna, las miradas y gestos que
recibía eran taladrantes. Me rehusaba ir a la tienda de abastecimiento, y
terminaba llorando en el camino a casa en prácticamente cada uno de las
ocasiones. Simples salidas y recados eran emocionalmente exhaustivos. Busqué
por respuestas en como tratar efectivamente con mi hijo, pero aún así, la
mayoría de los doctores con los que platiqué ignoraron o minorizaron nuestros
problemas con RJ. Nunca nos fúe proveído con ningún recurso del cual
desesperadamente buscábamos. Nunca nos fue recomendado leer algún libro,
conferencias a las cuales asistir, u otras alternativas que evaluar. Era la
ciega guiando al ciego, y esto no estaba funcionando.
Después de unos años después cuando
RJ tenía casi seis años (su hermano menor Christian tenía cuatro años, y su
otro hermano menor Colby tenía casi dos años, ambos desarrollándose
normalmente), nos mudamos al pequeño
pueblo del medio oeste de Ogallala, Bebraska. Inmediatamente empezamos a buscar
los servicios de educación especial que se ofrecían en el área para RJ.
Se nos fue dicho que el pueblo nunca
había tenido realmente que tratar con algún caso de autismo anteriormente, y
que sería un área nueva para ellos en el sistema escolar. Esto llenó de medio
los corazones de mi esposo, Jason y el mío. ¿Habíamos hecho la peor decisión
posible para el futuro de nuestro hijo al mudarnos a este lugar? Cuando nos
reunimos con los maestros, y el equipo de educación especial, se nos aseguró
que a pesar de que sería un nuevo territorio para ellos, iban a poner toda su
energía, tiempo, y recursos para aprender la mejor manera de educar a nuestro
hijo. Estos sonaba muy bien, pero las acciones hablan más fuerte que las
palabras.
Decidimos
evaluar el inicio del año escolar antes de decidir si quedarnos o no. Nunca
hemos sentido que ningún maestro o sistema escolar haya dado todo lo que podían
por la educación de RJ, así que decidimos que al menos la escuela merecía una
oportunidad (aun cuando estábamos preparados para otra batalla).
Entonces un acontencimiento ocurrió
cuando fuimos increíblemente bendecidos con una maestra llamada Cristal Gerdes,
la cual inmediatamente tomó la responsabilidad de tiempo completo de trabajar
con nuestro hijo. Ella le dió a RJ el regalo de una educación real y completa
durante los siguientes dos años, permaneciendo con él a lo largo del grado
escolar y siempre más allá del llamado al deber que tenía como educadora.
Finalmente, RJ empezó a aprender a leer y hacer matemáticas. El aprendió
habilidades importantes de comunicación y sociabilidad, las cuales fueron sus
bases para interactuar con el resto del mundo. RJ aprendió más con Cristal que
lo que había aprendido anteriormente, en muchas aspectos de la vida. Unos
cuantos son bendecidos con tal maravillosa, atenta persona
en sus vidas. Cristal Gerde hizo mejores la vida de RJ y las nuestras, y nos
sentimos bendecidos de tener a una amiga como ella de por vida.
Durante su primer grado escolar,
Cristal empezó a utilizar técnicas sensoriales que funcionaron muy bien en los
comportamientos de RJ. Posteriormente aprendimos que estas técnicas era
similares a quellas utilizadas y enseñadas por doquier en la comunidad autista.
Ella presionaba las palmas de RJ entre sí por varios segundos, y luego las
liberaba o endurecía su cuerpo antes de relajarse de nuevo. Otra técnica
consistía en sentar a RJ en una silla mecedora sobre las piernas de otra
persona, mirando hacia enfrente, con los brazos y piernas de la persona
cubriendo sus miembros. La persona en la silla
mecedora abrazaba y apretaba el cuerpo completo de RJ y luego lo liberaba. En
ocasiones hacíamos esto solamente con sus manos, mientras que estábamos parados
o sentados enfrente de él, cara a cara. Estas rutinas eran realizadas cada
cinco o diez segundos hasta que el empezaba a calmarse y era capaz de
concentrarse. (El cuerpo responde a este constante endurecimiento y relajación
al liberar endorfinas que hacen posible la relajación). Adicionalmente,
utilizaban chalecos pesados y columpios, los cuales son herramientas de
tranquilización que RJ disfrutaba. (recientemente aprendimos que Cristal está
utilizando estas mismas “técnicas de RJ” con otro niño autista en el sistema
escolar de Ogallala).
RJ eventualmente aprendió cómo implementar
estas terapias independientemente cuando era necesario, y han sido una gran
herramienta para su auto regulación. En sus libros, Temple Grandin, una adulto
autista altamente exitosa, habla acerca de las técnicas de presión y de otras
herramientas que ella inventó y ha utilizado durante años. Hemos encontrado que
sus libros están repletos de muchas revelaciones y
educación así como de los detalles de su sorprendente historia de vida,2,3
y hemos aprendido aún mas de en persona cuando tuvimos el honor de reunirnos
con ella en una conferencia en Portland.
Mientras seguíamos en Ogallala
decidimos que a pesar que la enseñanza en la escuela de RJ estaba progresando,
las respuestas que obteníamos por parte de los doctores no eran ya
suficientemente alagadoras. Dediqué mi tiempo en encontrar las respuestas por
mí misma, buceando en el Internet por cada pedacito de información que pudiera
encontrar. Fue en ese entonces que me tope con información acerca de las
intolerancias del gluten y caseína en algunos niños con autismo. Acosé nuestro
pediatra hasta que ordenó una prueba a RJ para evaluar estas intolerancias. Por
supuesto, el resultó ser ligeramente intolerante a la caseína y un poco más al
gluten. También pregunté acerca de las ocasiones que al pasar los años cuando
RJ se “quedaba en blanco” por algunos segundos (los doctores habían ignorado
nuestras preocupación en torno a
esto por años). RJ fue
programado para un EGG, y la prueba indicó que estos momentos en que se
“quedaba en blanco” significaban algo después de todo – RJ estaba teniendo
moderados ataques epilépticos. Se le recetó Depakene, el cual ha funcionado muy
bien.
Como lo mencioné anteriormente,
hemos aprendido mucho de la lectura de libros, asistir a conferencias, y pláticas con adultos autistas los cuales han sido capaces
de externar lo que ha sido su existencia a lo largo de su vida. Nos ha dado
sorprendente revelaciones de la mente de nuestro hijo, y maravillosas formas en
las cuales tratar con él, comunicarse con él, y educar a RJ. Después de todo,
¿qué mejor manera existe para comprender lo que RJ no es capaz de decirnos, que
el conversar con alguien que ha estado ahí? Durante
mi continua búsqueda en el Internet encontré un tesoro de información en el
maravilloso portal del Dr. Bernard Rimland del Instituto de Investigación del
Autismo (ARI). Había una explicación o respuesta para practicamente todas las
preguntas que tenía (!fué un gran alivio!). Este portal provee información de
varias formas en las cuales podemos ayudar a RJ. Me pregunto por qué el
pediatra de mi hijo, maestros, y terapeutas no habían sabido recomendarnos este
portal y otras fuentes disponibles las cuales desesperadamente necesitábamos.
El portal de ARI también nos
presentó las Conferencias DAN! (Vencer al Autismo Ahora!). Nuestro amigo y
frecuente mentor, el Dr. Steve Edelson, nos proporcionó también invaluable
información adicional acerca de DAN!.4 Desde entonces nos hemos relacionado con un
doctor DAN!, el Dr. John Green, en las afueras de Portland. El nos ha llevado
de la mano a través de varias pruebas y enfoques biomédicos para ayudar
eliminar otras situaciones y encontrar formas de sacar a RJ de su mundo e
integrarlo al nuestro. El Dr. Green ha iniciado la desintoxicación de mercurio
de RJ, y estamos esperanzados en obtener resultados favorables.
En los últimos dos años, la mayor
mejoría significativa que hemos observado ha venido de un “equipo” de
suplementos que RJ está tomando de Mannatech Research and Developmental
Company. Ellos tienen un producto glyconutricional (con patente pendiente),
llamado Ambrotose, derivado de plantas que proveen saccharides (azúcares)
necesarias para una óptima comunación celular y apoyar el sistema inmune. Estos
productos también contienen frutas y vegetales crudos deshidratados para apoyar al sistema inmune, y
phytoestrógenos derivados de plantas para ayudar al sistema hormonal. Estos
productos han hecho milagros con el comportamiento de RJ y su habilidad de
concentración. (Estos están enlistados en las ediciones del 2001 y 2002 del Physician´s Desk Reference).
Desde que RJ empezó a tomar estos
suplementos, sus maestros en la escuela han notado muchas mejorías y ahora son
capaces de integrarlo exitosamente a un salón de clases de educación regular.
El habla de RJ ha mejorado, y su contacto visual, concentración, e interacción
con otros también es mucho mejor por mucho.
En una ocasión, se nos acabaron los
suplementos y RJ no los tomó durante tres días. Para el segundo día, él era un
desastre. El estaba enojado y agrediendo, incapaz de sentarse quieto, y el
tenía muy poco contacto visual. El también había retrocedido en utilizar más
lenguaje ecolalico en lugar de utilizar sus propias palabras. Tan pronto como
pudimos, le dimos de nuevo los suplementos, y para el segundo día el estaba de
nuevo donde estaba antes de que se acabaran los suplementos. !Esto fué
sorprendente para nosotros! Supimos que estos productos eran buenos para él y
que le estaban ayudando, pero hasta que dejó de tomarlo nos dimos cuenta la
diferencia que estaban creando en su vida. Hemos leído muchos testimonios en
relación a estos productos y ahora se encuentra la historia de RJ disponible en
su portal de Internet.5 Creemos firmemente en estos suplementos y la
compañía responsible de ellos. De verdad, estos han sido un milagro. Gracias a
Mannatech, tratamientos biomédicos, y educación, estamos excitados en torno al
prometedor futuro de RJ.
He aprendido la mayoría de mi conocimiento
relativo al autismo, de las incontables horas de investigación personal. Los
que ejercen la medicina y los terapeutas los cuales han contribuído en nuestro
entendimiento y progreso, han sido raros. Esperamos que algún día, el autismo y
otras discapacidades recibirán la misma atención, recursos, y dedicación que se
le otorga a las aflicciones “normales”. También esperamos que los padres se les
otorguen claros y concisos tratamientos, y dirección para las necesidades
especiales de sus hijos, tal y como lo hicieran si los síntomas que se
presentan fueran aquellos como los de un catarro o resfriado común. Rezamos que
algún día aquellos con autismo y otras discapacidades del desarrollo tendrán la
misma, experiencia médica disponible a su alcance como el “resto de nosotros”
la tenemos. Hasta ese día, mi esposo y yo estaremos dedicados en hacer lo que
podamos para lograrlo.
Al principio, empezamos con un niño
lleno de vida y con un futuro brillante por venir. Un día nos lo arrebataron y
en su lugar estuvo un pequeño niño el cual parecía evitar cualquier emoción,
con excepción del coraje; un pequeño niño el cual no nos miraba, no nos
hablaba, o interactuaba de cualquier forma. El no parecía ya disfrutar nada, ni
siquiera a su propia familia. Hoy en día tenemos a un hijo de nueve años de
edad el cual sonríe y se carcajea de nuevo. El se comunica, hace contacto visual,
y disfruta jugar con sus hermanos. RJ también puede actualmente practicar
deportes organizados. El ha jugado T-Ball y actualmente juega en un equipo de
hockey de niños especiales con apoyo del Special Hockey, USA. El también asiste
a escuelas de educación normal y recientemente recibió su reconocimiento de
“Estudiante del Mes”.
Nunca nos rendimos de RY y nunca le
permitiremos que se rinda, tampoco. Hemos sido bastante bendecidos en tener un
apoyo familiar fuerte que nos ha ayudado y dado el coraje durante el camino.
Tenemos
maravillosos amigos y familiares los cuales han regalado parte de su energía al
pasar de los años con el fin de otorgarle a RJ una oportunidad de tener una
vida sólida, normal, saludable y feliz.
A pesar de la investigación en libros,
el Internet, y conferencias la cual ha sido invaluable para nuestro
aprendizaje, la mejor forma que hemos encontrado para eliminar el vacío
existente entre nuestro hijo y el resto del mundo es permanecer involucrados,
ser activos en la comunidad autista, y tratarlo como el resto de nuestros
hijos. Si lo tratamos como si fuera un niño con necesidades especiales para
cada situación, entonces el no se enfrentará a retos para desarrollar las
habilidades necesarias para involucrarse con su familia, sus compañeros, y su
comunidad. Algunas cosas son más difíciles para él y algunas cosas le son
fáciles, pero hemos notado que si nos enfocamos en sus puntos fuertes y
encontramos su interés, el es un niño feliz que disfruta la vida.
La cosa mas maravillosa de observar
es como un padre crece debido a su hijo, pero existe algo adicionalmente
poderoso cuando se trata del crecimiento de su propio hijo con necesidades
especiales. Escuchar a RJ decir correctamente oraciones sencillas, observarlo
solventar una situación estresante de manera calmada, y observarlo iniciar
interacción social por primera vez en su vida, nos trae un regocijo que no
puede ser medido ni explicado.
Estamos tan orgullosos de los
tremendos avances que RJ ha hecho en los últimos siete años. Observar a nuestro
hijo, nuestro pequeño muchacho, re-emerger enfrente de nuestros ojos, ha sido
asombroso. Vemos la vida brillar en sus ojos, una sonrisa en su preciosa cara,
y el más maravilloso sonido . . . ¡el sonido de su voz y la belleza de su
sonrisa!. A pesar que nuestro camino ha sido difícil y lleno de emociones,
esperamos que la historia de nuestra familia ayude, inspire, y dé esperanza a
otros. Hemos aprendido que uno debe perseverar aún cuando las cosas parezcan no
tener esperanzas. No existe nadie en el mundo el cual peleará por la vida de su
hijo como lo puede hacer usted.
La Biblia dice, “El Amor soporta
todas las cosas, cree en todas las cosas, da esperanza a todas las cosas,
resiste a todas las cosas. El Amor nunca falla.” También dice que cuando todo
lo demás desaparece, como la fé y la esperanza, y el amor permanece, el más
importante de estos es el amor. Tenemos fé en Dios, y en nuestro hijo. Debido a
nuestra fé, siempre ha existido esperanza, no importa lo que tengamos que
enfrentar. Por último, es el amor de Dios y el amor por nuestro hijo el que nos
ha guiado. En nombre de nuestro precioso hijo RJ, que el amor los guíe,
también.
Referencias
1 What Your Doctor May Not Tell You about Children´s Vaccinations,
Dr. Stephanie Cave, M.D., F.A.A.F.P., Warner Books, Copyright 2001 Stephanie
Cave, M.D.
2 Emergence: Labeled Autistic, por Temple Grandin, Ph.D., Arena
Press, Derechos reservados 1986 Arena Press.
3 Thinking in Pictures
and other Reports From My Life With Autism, por Temple Grandin, Ph.D.,
Vintage Books, Derechos Reservados 1995 Temple Grandin.
4 Biomedical Assessment
Options for Children with Autism and Related Problems: A Consensus Report of
the Defeat Autism Now! (DAN!) Scientific Effort, por Jon B. Pangborn Ph.D.
y Sydney Baker, M.D., El Intistuto de Investigación del Autismo, Derechos
Reservados 2002 Instituto de Investigación del Autismo.
5 www.mannatech.com, Mannatech
Research and Development Company.
 © copyright 2005, 2006 Autism Research Institute
|