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Capítulo 27
Inspiración, Esperanza, Perseverancia, y Exito

Por Susan y Garry Petrie

Susan y Garry Petrie viven en Portland, Oregon, con Conrad, el cual nació en Diciembre de 1995. Esta historia fue escrita en Octubre del 2002.

>Nuestra historia tiene los elementos tradicionales: temor, coraje, negación, y tristeza. También existe la esperanza, ayuda, y amor. Sentimos que nuestra historia es exitosa, a pesar de que sabemos que el pronóstico del futuro de nuestro hijo es reservado.

Conrad nació el 18 de Diciembre de 1995, y mi esposo y yo sinceramente lo consideramos la cosa más magnífica que había sucedido en nuestras vidas. Antes de que Conrad naciera, solamente había escuchado describir a otras madres el milagro del nacimiento y amor por un hijo. Hasta que uno tiene a su propio hijo, nadie puede puede describir a felicidad que un hijo trae consigo.

Soy una persona muy optimista por naturaleza y siempre busco el lado positivo de las cosas. Después de que Conrad nació, estuve en un estado de felicidad. Mi felicidad duró 39 maravillosos meses. Conrad era un feliz, brillante, cálido, amoroso niño. Hubo ocasiones en las que nuestra familia o amigos comentaron, “Conrad necesita disciplina”. Siempre respondí, “él está en los terribles primeros dos años”. Le otorgaba apropiados tiempos fuera, el pareció estar bien. Sin embargo, recordando el pasado, ahora acepto que la mayoría de mis amigos, familiares, y los cuidadores de Conrad sabían mas que yo.

Cuando Conrad tuvo dos años, pensé que necesitaba estar alrededor de más niños y lo inscribí en una pequeña estancia infantil en una iglesia local. Debido a que trabajaba fuera de mi casa, Conrad solamente asistía a la estancia infantil dos mañanas por semana. Nunca me dí cuenta que mientras el estaba en la estancia solamente permanecía sentado en una esquina solo y sin interactuar con otros niños. Cuando llegaba a recogerlo, el estaba jugando consigo mismo, pero nunca pensé mucho al respecto.

Había leído acerca de los Terribles primeros años y sabía que los infantes en esta etapa tienen muchos berrinches debido a que no han aprendido adecuadas habilidades de comunicación. Típicamente, a medida que los niños aprenden a comunicarse, sus problemas de comunicación permanecen. Estaba simplemente esperando que los berrinches y problemas del comportamiento de Conrad tomaran su curso natural. Conrad fue nuestro primer hijo, y tenía muy poca experiencia conviviendo con niños. No tenía conocimiento de lo que era el curso natural. Fui tranquilamente pasando el tiempo leyendo la revista Parent y siendo yo misma optimista. Privadamente, estaba aterrorizada acerca de la posibilidad de llevar a Conrad a donde sea lejos de la casa. El tenía terribles berrinches y se estaba comportando muy difícil en lugares no familiares.

Entonces un día le mencioné a un muy buen amigo que era tiempo para Conrad el realizarle su revisión de los tres años con su pediatra. Mi amigo acababa de llevar a su hija a esta revisión, y todo había salido bien. Mencioné que había llevado a Conrad con su pediatra simplemente debido a que el había tenido un resfriado inusual y escurrimientos de nariz, pero que ahora todo estaba bien. Le dije que no pensaba que iba a ser necesario otra visita, debido a que recientemente había visto al doctor. Ella rápidamente explicó que el doctor evaluaba desarrollo infantil durante el exámen, así como problemas de salud. Ella me convenció de que necesitaba hacer una cita y llevar a Conrad. Este fue el inicio del conocimiento de que algo estaba terriblemente mal.

Durante la examinación, Conrad no interactuó con el doctor, haciendo el exámen muy difícil. El doctor finalmente me miró y dijo, “¿Usted entiende lo que el está diciendo?. Por supusto que el estaba gritando “Mamma”, debido a que estaba enojado acerca de estar en el consultorio del doctor. El doctor me miró y dijo, “Cuando un niño tiene tres años, la mayoría de las personas deben de ser capaces de entenderle en el 90% de las ocasiones, a pesar de esto Conrad continuaba utilizando “balbuceos” infantiles”. El doctor me refirió a un patólogo del lenguaje, el cual subsecuentemente me refirió al Washington County para evaluaciones adicionales.

Hice un cita para la evaluación de Conrad. El Washington County envió a su especilista en autismo a observar a Conrad en su estancia infantil. El personal de la estancia infantil posteriormente me dijo que ellos habían pensado que algo estaba mal con Conrad. Ellos sintieron que no les correspondía hablar conmigo al respecto. Parecía que las personas alrededor de mí lo sabían, y que yo estaba en un estado de negación. Debido a que el mostró significativos retrasos, calificó inmediatamente para recibir  intervenciones de retraso infantil.

La evaluación de Conrad fue definitivamente impactante. Inmediatamente llamé a su pediatra e hice un cita con la Child Delopment Clinic en Kaiser. Después de una larga evaluación, los resultados de la evaluación Battelle Development Inventory Scores fueron:

Socialización Personal                16 meses (23 meses de retraso)

Adaptación                               22 meses (17 meses de retraso)

Cognición                                  19-21 meses

Todas sus calificaciones mostraron que el estaba mas de un año retrasado en comparación de otros niños de su edad. Los doctores dieron un diagnóstico de autismo en Conrad. Estas eran las peores noticias posibles. Mi primer respuesta fue una completa negación. “No, mi hijo no es autista”. Los doctores aseveraron, “Sí, y el está mostrando comportamientos autistas muy marcados”. Su comportamiento incluía los típicos rasgos autistas: no contacto visual, no respuesta a su nombre, no jugar de una manera típica con los juguetes, retraso substancial del lenguaje, etc. El personal de la clínica aseveró que había ayuda disponible, y que utilizara el diganóstico para conseguir tal asistencia. Los doctores me recordaron que no existía una cura para el autismo. La clínica no me otorgó recomendaciones de tratamiento, pero simplemente nos recomendó la intervención temprana que estuviera disponible en nuestro condado.

Me sentí como si yo fuera una madre malvada. ¿Cómo no pude darme cuenta que el desarrollo de mi hijo se había detenido a los dos años de edad?. ¿Porqué estuve en la negación y culpándolo todo a los primeros dos “terribles” años del desarrollo? Muy probablemente nunca sabré las respuestas de estas preguntas. No pude considerar porqué esta desgracia me sobrevino, pero solamente pude considerar como corregirla. Desde que Conrad nació, había disfrutado una vida llena de felicidad. La vida se estaba convirtiendo cada vez más en una batalla y el comportamiento de Conrad estaba conviertiéndose en más difícil. Necesitaba encontrar un solución y restaurar la armonía.

Después de que recibí el diagnóstico, mi esposo y yo fuimos directamente a la libreria y buscamos libros acerca del autismo. Buscamos en el Internet y nos unimos a grupos de apoyo. Conocimos otros padres con niños autistas. Concluimos que el ABA (Análisis Conductual Aplicado) era el más prometedor tratamiento.

Tratamiento

Nuestra investigación indicó que el ABA era prometedor, pero no era una garantía, ni algo fácil. La Intervención Temprana no quería escuchar las palabras ABA – no teníamos idea alguna acerca de la controversia alrededor  del tratamiento de ninños autistas. Intervención temprana infantil se interpreta como ABA en el estado de Oregon y representa un entrenamiento individualizado de 40 horas, por lo tanto muy costoso de implementar.

Nos convertimos en los defensores de nuestro hijo. Esta puede ser una tarea abrumadora, verdaderamente lo es. Encontramos ayuda con un buen abogado y un libro titulado The Effectiveness of Early Intervention escrito por el Dr. Paul Guralnick. El Capítulo 14 del libro trata el tema de los programas de intervención temprana. El capítulo, escrito por los Doctores Dawson y Osterling de la Washington State University, comparan los diferentes programas del autismo. Esto nos dió una buena noción al inicio del diseño del programa de recuperación de Conrad.

Hicimos contacto con la Dra. Kathy Calouri del Proyecto P.A.C.E. (Personalizing Autistic Children´s Education). Ella nos explicó que si un niño no tiene contacto visual y no tiene habilidad de imitación, el niño no puede desarrollarse y aprender de la forma tradicional. Ella recomendó un plan de tratamiento para Conrad que incluía una discreta terapia, de prueba, de dos horas y media al día. Esto incluía trabajar con tarjetas visuales de nombres y verbos para enseñarle a Conrad asociar las etiquetas verbales con objetos y eventos. Conrad trabajó con PACE durante los siguientes dos años y medio.

Continuamos con el programa de intervención temprana proveído por el estado de Oregon en la Westside Early Autism Program and Integrated Preschool. La escuela de Intervención Temprana era de 8:30 AM a 12:30 PM de lunes a viernes. Durante el verano, aplicamos para servicios escolares adicionales de tal forma que el no perdiera ninguna oportunidad educacional disponible. También lo colocamos en el programa de verano del Oregon Hearing & Speech Institute. Durante dos veranos Conrad participó en ACAP (Autistic Children´s Activity Program). Completamos el itinerario de Conrad con cualquier insignificante programa que pudieramos encontrar. El asistía a tantos programas que tenía que tener un registro para darle seguimiento a todos los diferentes itinerarios. Conrad estuvo receptivo y progresando a un ritmo constante.

Escuchamos acerca de la secretina, de tal forma que enlisté a Conrad en una prueba de secretina en la Oregon Health Sciences University. Este era un estudio doble ciego donde los niños recibieron dos inyecciones: una inyección era de secretina  la otra era un placebo. Los doctores tampoco le dijeron a los padres ni al personal que conducía el estudio, cual inyección contenía la secretina. Lo más interesante fué que después de la primer inyección de Conrad, él vino hacia mí con sus manos extendidas y dijo, “Manos sucias”. Estas fueron sud primeras palabras de conversación espontánea. Creo que esto fué debido a la secretina.

Los resultados del estudio parecieron ser inconclusos. Sin embargo, la mayoría de los padres en el estudio sintieron que la secretina había ayudado de varias formas. No sé si el primer lenguaje espontáneo de Conrad ocurrió debido a la secretina o debido a que había estado en terapia (durante el período entre las inyecciones, Conrad había continuado con su programa ABA con P.A.C.E.). ¿Habrán habido mas inyecciones? No lo sé. Nosotros no íbamos a detener una terapia en prueba en base a un estudio inconcluso. Pero estaba feliz que su lenguaje espontáneo se estaba desarrollando, y a un ritmo rápido.

Durante la prueba de la secretina, los doctores nos pidieron colectar una muestra de orina de tal forma que pudieran evaluar el sistema intestinal de Conrad. Ellos explicaron que muchos de los niños autistas tenían el “síndrome de intestinos agujerados”. Sin embargo, obtener una muestra de orina resultó ser algo imposible. Probamos con otros regímenes para atender la situación del intestino agujerado. Iniciamos a Conrad en un régimen de probióticos y calostro de los Laboratorios Kirkman. Nosotros notamos que estos productos parecieron ayudar a reforzar su sistema inmune. El no tuvo tantos resfriados e infecciones de sinusitis como los había tenido en el pasado. También lo pusimos en Super Nu-Thera, un suplemento de vitaminas de los Laboratorios Kirkman diseñado para niños autistas.

Los padres siempre trataron hacer lo mejor para sus niños, y yo puedo decir que hemos probado muchas cosas. En este entonces, Conrad había finalizado su jardín de niños sin la ayuda especial de un asistente. Al termino del jardín de niños, el calificó en el rango promedio académico. Este Junio lo llevé de regreso al Child Developmental Clinic y los doctores nos dijeron que habíamos hecho “un excelente trabajo en eliminar las carencias del desarrollo” del autismo. Mi programa de tratamiento para nuestro hijo fue un éxito. El lo está haciendo muy bien.

El futuro es reservado. Conrad puede tener rasgos particulares del comportamiento, pero están dentro de la norma. Todos lo niños, autistas o no, necesitan ser guiados y amados. Lo importante es, que ese es nuestro trabajo.

Actualización (Marzo 2003):

Conrad le está yendo bien en el primer grado escolar. Sus habilidades matemáticas son buenas, pero su lectura, escritura, y habilidades para deletrear están retrasadas. Es evidente que Conrad puede hacer las asignaciones, pero le cuesta mucho trabajo concentrarse y permanecer en una tarea a la vez. El fue evaluado por The Children´s Program en Portland para tratar con y entender mejor sus discapacidades de aprendizaje.

Las pruebas psicológicas mostraron que Conrad tenía significativo ADHD (Déficit de Atención e Hiperactividad). Debido a que sus rasgos autistas pueden confundirse con ADHD, estamos ahora buscando tratamiento para ADHD. Lo tenemos con un maestro de lectura y escritura. Sin embargo, tengo confianza que cuando tratemos su ADHD, Conrad tendrá éxito con su escuela.

Actualmente Conrad asiste a un grupo de juego de “desarrollo de relaciones” mediante el Proyecto PACE, que aplica el enfoque metodológico de Steven Gutstein, Ph.D. El ha hecho enormes mejorías en sus habilidades sociales. Conrad es invitado a fiestas de cumpleaños y se involucra en los Scouts y Tae Kwon Do.

Siempre tendré un futuro reservado para mi hijo, pero siento que él ha superado los retrasos y comportamientos significativos de su autismo. Deseo esperanza, perseverancia, y éxito a todos los padres que enfrentan los obstáculos y frustraciones del autismo. Y por encima de todo, una curación.